La tormenta tropical Lala comienza a alejarse de las costas de Hawai tras provocar inundaciones destructivas y fuertes ráfagas de viento con fuerza de huracán durante el fin de semana.

Aunque las peores condiciones ya pasaron, las autoridades y los residentes enfrentan graves consecuencias. Más de 120.000 hogares y comercios permanecen sin electricidad y al menos 100 viviendas resultaron severamente dañadas o destruidas.

Las lluvias históricas, que superaron los 1.090 milímetros en las zonas montañosas de la Isla Grande, provocaron deslizamientos de tierra y el colapso de carreteras clave como la de Pāhala, dejando aislados a miles de residentes.


Simulador de Riesgo y Daños por Inundación (Tormentas)

Ajusta los niveles de lluvia acumulada y la velocidad del viento para calcular el nivel de riesgo de inundación y estimar el porcentaje de daños en infraestructuras:

⛈️ Calculadora de Riesgo de Tormenta

(Lala dejó más de 1.090 mm en las zonas altas de la Isla Grande)
(Las ráfagas con fuerza de huracán derribaron postes de luz y árboles)

Nivel de Riesgo

Alto

Daño Estimado en Viviendas

45%


Colapso de Carreteras y Residentes Aislados

Uno de los incidentes más graves ocurrió en la comunidad de Pāhala, en el sureste de la Isla Grande. Las aguas desbordadas del arroyo Pa’au’au superaron un muro de contención y colapsaron por completo la carretera principal, destruyendo puentes y dejando aislados a aproximadamente 2.500 residentes.

El colapso de esta infraestructura no solo interrumpió el tránsito, sino que también cortó el acceso vital a uno de los pocos centros médicos y hospitales de la región.

El gobernador Josh Green ordenó el cierre preventivo de oficinas estatales, escuelas y juzgados públicos en todo el estado durante el lunes para facilitar las tareas de limpieza y restablecimiento del tendido eléctrico por parte de la Guardia Nacional y la Defensa Civil.